La Magia de las Emociones

Ahora con ustedes, un acto de magia. Miren con detenimiento mi Sombrero Negro, observen que está completamente vacío... y sin emociones.

Estoy tranquilo, estoy a gusto conmigo y con el mundo. Entonces voy a introducir algunos pensamientos catastróficos, un par de datos ambiguos a los que les atribuiré lo peor, y un puñado de las peores anécdotas que conozco, pero que no tienen naaada que ver conmigo.

Ahora denme unas horas, porque voy a estarles dando vueltas y vueltas, y vueltas dentro de mi sombrero con esta varita.

Y voila¡! ¿Que tenemos aquí? Miren como nuestra bella edecán va sacando del sombrero un miedo atroz, varias inseguridades y una feroz desesperanza que podría devorar los proyectos de cualquiera.