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jueves, 27 de junio de 2024

Trimonios o Triejas: guía para no morir en el intento

En el mundo de las relaciones interpersonales, la diversidad es una constante que se manifiesta de muchas maneras, incluyendo a las estructuras de los vínculos afectivos. En este streaming exploramos los tríos románticos, también conocidos como trimonios, triejas o relaciones de tres, y su relevancia en el contexto actual de la no-monogamia consensuada y responsable.

A través de este análisis, abordamos el significado de estas relaciones, la ética y responsabilidad involucrada, la diversidad en las relaciones humanas, los desafíos y complejidades, su historia y cultura, los beneficios potenciales y la aceptación social de estas relaciones.

Los tríos románticos se distinguen de los tríos sexuales ocasionales, ya que se refieren a relaciones estables y consensuadas entre tres personas que comparten un proyecto romántico común. Estas relaciones se basan en una comunicación abierta y constante, donde todos los miembros participan activamente en la toma de decisiones y la construcción de la relación.

martes, 18 de julio de 2023

Violencia en la (dis)pareja

Muchas de nuestras conductas son patrones atomáticos, repetitivos y a veces cíclicos, unas conductas nos atañen simplemente a quienes las ejecutamos, y otras involucran también a las personas que se relacionan con nosotros. Algunas de estas conductas automáticas cíclucas, provocan violencia dentro de la pareja.

Específicamente, la violencia es un patrón de conductas que cumple con los patrones del párrafo anterior, pero más que suceder en ciclos homogéneos, se va más bien, desarrollando en una espiral que cotidiana estrecha sus espirales cada vez más. Como la serpiente Ka, en el “Libro de la Selva”.

Para entender esto último, combiene leer la novela de Rudyard Kipling; pero además, debemos entender cómo, la violencia en la pareja tiene dos fases que se suceden repetidamente.

Imaginemos que quien está promoviendo la violencia en mi relación de pareja, soy yo mismo:

Fase 1: Cuando empezamos, soy encantador para seducirte, atraparte y ganarme tu confianza. Juego a complacerte, me convierto en ese hombre protector, divertido y romántico que siempre quisiste a tu lado. Mi intención es tenerte aquí, muy cerca de mis afectos y estimulando mis emociones.

jueves, 13 de julio de 2023

Sucedáneos del cariño

Dice Jorge Bucay en su libro “El Camino a la Autodependencia”, que todas las personas tenemos la necesidad de ser relevantes y formar parte significativa de la vida de las demás, pero no siempre sale sencillo establecer ese vínculo.

Bucay habla de varias alternativas a las que recurrimos, que son sucedáneos del cariño que debiera ser, la materia prima de ese vínculo afectivo. Pero no siempre logramos que esa persona con quien queremos vincularnos, nos ame.

Entonces, si no logro que esa persona me ame, buscaré que me necesite, porque desde la necesidad, esa persona será incapáz de elegir libremente desapegarse de mí. Si me necesita, si le soy indispensable, le arrebato la libre elección de no incorporarme a su vida.

Bien sabemos que la dependencia emocional es un sucedáneo del cariño, pero cuando realmente me he convencido de que necesito de esa persona, entonces procuraré que el o ella me necesite de vuelta y en la misma medida.

jueves, 1 de diciembre de 2022

Corolario para corazones rotos

Terminas tu relación con el corazón hecho trocitos y solo crees saber que nadie va a amarte tanto como esa persona te amó, que nunca tendrás una relación tan bonita como esa, y que ésta fue tu última oportunidad para ser feliz.

Pero aunque suenan muy convincentes cada una de esas afirmaciones, todas ellas son mentira.

La clase de mentira de la que te convence el dolor, cuando lo tienes susurrándote tristezas al oído.

Curiosamente, las relaciones cortas duelen mucho por todas las espectativas que debemos de abandonar cuando viene el tiempo de separarse… y los relaciones largas duelen también por la prolongada historia que hemos de dejar atrás para seguir caminando, ahora en solitario.

Pero ¿realmente estamos solos?

Contar con la cercanía de nuestros amigos y nuestra familia, puede ser un bálsamo para sanar las heridas que nos quedan después de la ruptura. Ojalá que mientras estuviste en pareja, no te hayas aislado tanto en tu relación, que tu familia y amigos empezaran a verte como una persona extraña.

miércoles, 1 de junio de 2022

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El dolor de la ruptura

Susanita tiene un ratón.

También tiene a Felipe, su novio.

Su relación no está mal (1), se conocieron en el barrio: amigos en común, jugar juntos en las calles desde la infancia, las dos familias han sido vecinas de toda la vida; en fin, que terminaran enamorándose, era inevitable y bastante fácil de predecir.

Cuando Susanita todavía frecuentaba a sus amigas y amigos, reían y le decían que Felipe de perfil, parecía una zanahoria metida en un zapato; ella reía con ellos, pues era una broma vieja; pero en secreto, Susanita se imaginaba (+1) a su novio más hermoso que el galán mas cotizado de la telenovela que su mamá veía por televisión, todas las tardes en horario estelar de las 8.

Sin embargo las bromas cesaron, porque ella dejo de ver (+1) a sus amigas y amigos eventualmente; ellas y ellos también, un poquito hasta el hartazgo de que Felipe fuera siempre el tema único (+1) de la muchacha. Y es que el amor que sentía por Felipe era tan grande y verdadero, que ella no necesitaba de nadie más.

sábado, 18 de diciembre de 2021

Soltería consciente

Buenos días, buenas gentes. Mi nombre es Hernán Paniagua y no tengo una relación de pareja… ni estoy en vías de construir alguna y francamente, hace unos meses que no me ocupo demasiado en perseguir la posibilidad de un proyecto romántico. No es que no me apetezca, sino que me distraigo demasiado en muchos otros temas.

Con esto, las personas a mi al rededor me etiquetan como “persona negada para la vida en pareja”, y yo pienso que eso es ya mucho decir; simplemente la cuestión no me urge porque ya tengo una muy buena relación conmigo mismo.

Vamos, que involucrarnos en una (buena) relación de pareja aporta un montón a la vida.

Es fabuloso tener alguien con quien compartir lo bueno y lo malo, está genial saber que hay alguien que se preocupa por ti y por quien recíprocamente también te preocupas, alguien que te acompaña y le acompañas a lo largo de la vida… que te guarda un lugar único, ¿exclusivo? y especial en su vida, y así. Innegablemente, una (buena) relación de pareja enriquece la experiencia del día a día.

viernes, 6 de agosto de 2021

La urgencia de tener pareja

Levante la mano quien está buscando pareja… si, yo se que da un poco de pudor el permitirnos reconocerlo y hasta pensamos tal vez que es poco digno andar con el vestido de novia en la cajuela del auto, pero seamos honestas y honestos… particularmente honestos, porque es en especial a los hombres a quienes les cuesta mayor trabajo aceptar que buscan una relación.

Les voy a contar un secreto de consultorio: la mayoría de los hombres que enfatizan no interesarse por una relación romántica, conducen cotidianamente sus esfuerzos hacia conectar con otras personas para iniciar un proyecto de pareja.

¿Verdaderamente es TAN importante tener pareja?

Biológicamente, algo hay de eso: constantemente nuestro cerebro está buscando alguna persona con quien construir un vínculo romántico, alguien con quien establecer un proyecto reproductivo, y alguien con quien sostener placeres eróticos… el tema es que a nuestro cerebro muy poco le interesa que esas tres búsquedas se centren en la misma persona.

sábado, 22 de febrero de 2020

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Feminicidios

El termino “feminicidio” no surgió porque universalmente necesitemos nombrar este tipo de asesinatos, muy probablemente, de hecho, tu no lo necesitas; pero en ciertos contextos, era imperativo que se definiera de forma específica este tipo de crímenes.

En el contexto legislativo, es importante diferenciar este tipo de asesinatos de otros, porque tienen un patrón muy específico, y si identificamos cómo se desarrolla este patrón, pueden desarrollarse estrategias puntuales para obstaculizar alguno de los pasos que llevan hacia la específica muerte de una mujer.

En este contexto, la precisión y el detalle al definir un fenómeno, ayudan a que la estrategia sea más efectiva. O al menos en teoría...

En el contexto antropológico y sociológico, y probablemente también el psicológico, es importante distinguir los “feminicidios” de otros tipos de asesinato por la misma razón, dado que estas disciplinas de estudio pueden abordar los patrones sociales que llevan a la muerte de las mujeres, y nuevamente, el tener una definición puntual y precisa, realmente puede ayudar a generar estrategias más efectivas para atacar esta modalidad de asesinato o "conducta sociopática"

martes, 18 de febrero de 2020

Amar y querer no es igual

Casi todos sabemos querer, pero pocos sabemos amar. Y es que amar y querer no es igual, ¿amar es sufrir…? No, ahí si espéreme tantito, señor don Príncipe de la Canción.

José José le atinó cuando señalaba diferencias entre estas dos acciones románticas; aunque sin duda, me niego a reconocer que “amar es sufrir”, o que digamos que todo el tiempo “querer es gozar”; o dime tu, ¿porqué sucede que muchas personas pasan la vida persiguiendo un ideal romántico y cuando lo encuentran, inician un vía crucis de inseguridades y ansiedad?

…y es que amar y querer no es igual.

Yo puedo querer como quien quiere un auto, una playera, un vaso de agua o cualquier cosa, circunstancia, persona, flor o fruto que le venga haciendo falta a mi vida. Queremos desde la necesidad (que luego nos lleva a la necedad) o desde nuestras carencias; y cuando nos vinculamos afectivamente con aquello que satisface lo que necesitamos, lo hacemos porque nos es de utilidad.

Amar y querer no es igual

Casi todos sabemos querer, pero pocos sabemos amar. Y es que amar y querer no es igual, ¿amar es sufrir...? No, ahí si espéreme tantito, señor don Príncipe de la Canción.

José José le atinó cuando señalaba diferencias entre estas dos acciones románticas; aunque sin duda, me niego a reconocer que "amar es sufrir", o que digamos que todo el tiempo "querer es gozar"; o dime tu, ¿porqué sucede que muchas personas pasan la vida persiguiendo un ideal romántico y cuando lo encuentran, inician un vía crucis de inseguridades y ansiedad?

...y es que amar y querer no es igual. Yo puedo querer como quien quiere un auto, una playera, un vaso de agua o cualquier cosa, circunstancia, persona, flor o fruto que le venga haciendo falta a mi vida. Queremos desde la necesidad (que luego nos lleva a la necedad) o desde nuestras carencias; y cuando nos vinculamos afectivamente con aquello que satisface lo que necesitamos, lo hacemos porque nos es de utilidad.

Es decir que desde el "querer", no quiero a la otra persona por las características que le definen, le quiero por las que, de modo francamente narcisista, me definen a mi: estos espacios vacíos míos, anhelando ser llenados.

martes, 27 de agosto de 2019

Extraviados en la fidelidad

3:30 a. m. y veo la noche deslizarse, llevándose lejos la posibilidad de que yo pueda dormir. La cabeza me da vueltas como a la niña del Exorcista… mas o menos, al menos yo no floto sobre la cama, y pienso en esto que tengo atorado entre sentimiento y pensamiento:

…estoy en terapia de pareja, yo soy el terapeuta, ellos no tienen sexo desde hace meses y por eso se miran como dos bulldogs a punto de decidir quien tira la primera mordida.

Ella, entre atisbos de feminismo, declara que no tiene porqué estar disponible para él, cuando el marido anda caliente; que ella no es un objeto sexual, un juguete suyo o una muñeca inflable, dice. Que su cuerpo es de ella y no de la pertenencia de nadie más. Yo le doy la razón, y en ese momento fugaz, el marido me odia.

Le doy la razón a ella, porque yo mismo no llevo 25 años perdiendo el tiempo dos horas diarias en el gimnasio para que otras personas pretendan procurarse placer a expensas de mi cuerpo… mío, de mi… para mí, desde mi.

Extraviados en la fidelidad

3:30 a. m. y veo la noche deslizarse, llevándose lejos la posibilidad de que yo pueda dormir. La cabeza me da vueltas como a la niña del Exorcista... mas o menos, al menos yo no floto sobre la cama, y pienso en esto que tengo atorado entre sentimiento y pensamiento:

...estoy en terapia de pareja, yo soy el terapeuta, ellos no tienen sexo desde hace meses y por eso se miran como dos bulldogs a punto de decidir quien tira la primera mordida. Ella, entre atisbos de feminismo, declara que no tiene porqué estar disponible para él, cuando el marido anda caliente, que ella no es un objeto sexual, un juguete suyo o una muñeca inflable, dice. Que su cuerpo es de ella y no de la pertenencia de nadie más, y yo le doy la razón, y en ese momento fugaz el marido me odia.

Yo le doy la razón a ella, porque yo mismo no llevo 25 años perdiendo el tiempo dos horas diarias en el gimnasio para que otras personas pretendan procurarse placer a expensas de mi cuerpo... mío, de mi... para mí, desde mi.

Igualmente, suyo, el cuerpo de ella para la satisfacción y bienestar de ella y de aquél, aquella o aquellos con quien le apetezca a ella compartir su erotismo, o no, que lo mismo es derecho suyo.

lunes, 4 de febrero de 2019

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Vampiros emocionales

El problema de ser un vampiro, es que la existencia diaria resulta mucho menos glamorosa que un libro de Anne Rice o Stephanie Meyer.

Ser vampiro es vivir en la imposibilidad de tener independencia o autonomía, siendo acosados por una dolorosa ansia que te demanda alimento constantemente, pero no puedes hacerte cargo directamente de lo que necesitas para sobrevivir.

Porque esa misma ansia te impone limitaciones insalvables, y por eso debes de sustraerlo, o a veces arrebatarlo, de las y de los demás a tu alrededor.

Es ahí precisamente donde las clases de vampiros se dividen. Por una parte teníamos a los vampiros adictos a la hemoglobina, que ya están más extintos que la vaquita marina, y por la otra están los vampiros emocionales, que de esos si, hoy te encuentras a montones en cualquier parte.

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Vampiros emocionales

El problema de ser un vampiro, es que la existencia diaria resulta mucho menos glamorosa que un libro de Anne Rice o Stephanie Meyer. Ser vampiro es vivir en la imposibilidad de tener independencia o autonomía, siendo acosados por una dolorosa ansia que te demanda alimento constantemente, pero no puedes hacerte cargo directamente de lo que necesitas para sobrevivir, porque esa misma ansia te impone limitaciones insalvables, y por eso debes de sustraerlo, o a veces arrebatarlo, de las y de los demás a tu alrededor.

Es ahí precisamente donde las clases de vampiros se dividen. Por una parte teníamos a los vampiros adictos a la hemoglobina, que ya están más extintos que la vaquita marina, y por la otra están los vampiros emocionales, que de esos si, hoy te encuentras a montones en cualquier parte.

El dilema de ser vampiro, es que cualquiera en esta condición sabe, o al menos intuye, que si no encuentra en alguien más lo que necesita para sus sustento, su ansia interna empezará a devorarle desde adentro. Eso fue lo que sucedió con los vampiros de sangre, pero los vampiros emocionales han aprendido a sobrevivir de forma más eficiente...

lunes, 14 de enero de 2019

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Pigmalión & Galatea

A veces somos afortunados /as en el trabajo y desafortunadas /os en el amor.

Pigmalión exactamente así. Él era de esos artistas famosos, onda los Marín o los Ponzanelli, cuyas esculturas adornaban los jardines de las mansiones más prominentes de Grecia; pero simultáneamente, con los temas del romance, el chavo estaba verdaderamente negado.

A la postre, era experto en encontrarle defectos al ligue que se consiguiera: unas veces que muy flaca, otras que muy gorda, que si era tonta o que se pasaba de lista, que si pero se conocieron en Tinder, que si le gustaban las bacanales, que si en su juventud había sido una virgen vestal… total, que con ninguna mujer quedaba contento.

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Pigmalión & Galatea

A veces somos afortunados en el trabajo y desafortunados en el amor. Pigmalión exactamente así. Él era de esos artistas famosos, onda los Marín o los Ponzanelli, cuyas esculturas adornaban los jardines de las mansiones más prominentes de Grecia; pero simultáneamente, con los temas del romance, el chavo estaba verdaderamente negado.

A la postre, era experto en encontrarle defectos al ligue que se consiguiera: unas veces que muy flaca, otras que muy gorda, que si era tonta o que se pasaba de lista, que si pero se conocieron en Tinder, que si le gustaban las bacanales, que si en su juventud había sido una virgen vestal... total, que con ninguna mujer quedaba contento.

Una mañana, como él era escultor, le llegó en un embarque fenicio, un bloque de granito de la más tremendamente hermosa composición: tenía unas vetas minerales y unos colores en su superficie, realmente espectaculares. Tornasolados, bien padrísimos y así. Él decidió que iba a usar tan buen material para un proyecto personal: se le ocurrió esculpir con el, a la mujer más hermosa que jamás hubiera conocido. Literalmente, aquella a quien jamás habría conocido.

jueves, 9 de agosto de 2018

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¿Tomar terapia de pareja?

¿Qué todas las parejas debieran ir a terapia? La pregunta es muy simple, pero su respuesta no lo es tanto.

Mi primer impulso me lleva a decir que no, porque pretender estar en pareja no es ninguna patología… pero también es cierto, que la psicología actual está menos centrada en remediar problemas y mucho más en prevenirlos.

Ajá, pero ¿…debieran?

Previamente, hoy estamos experimentando nuevas formas de ser mujer y de ser hombre; en muchos entornos asociados a las ciencias sociales, hemos pasado de hablar de feminidad a referirnos a las feminidades, de una masculinidad a la diversidad de masculinidades.

Todo empezó en los años 60 con la Liberación Femenina y el derecho que ellas se permitieron de realizarse a través de mecanismos distintos o además de, el matrimonio y la maternidad. Surgieron modelos que validaban la soltería en ellas, la figura de la mujer empresaria y así.

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¿Es obligado tomar terapia de pareja?

agosto 09, 2018 Hernan Paniagua
¿Que todas las parejas debieran ir a terapia? La pregunta es muy simple, pero su respuesta no lo es tanto. Mi primer impulso me lleva a decir que no, porque pretender estar en pareja no es ninguna patología... pero también es cierto, que la psicología actual está menos centrada en remediar problemas y mucho más en prevenirlos.

Ajá, pero ¿...debieran?

Previamente, hoy estamos experimentando nuevas formas de ser mujer y de ser hombre; en muchos entornos asociados a las ciencias sociales, hemos pasado de hablar de feminidad a referirnos a las feminidades, de una masculinidad a la diversidad de masculinidades.

Todo empezó en los años 60 con la Liberación Femenina y el derecho que ellas se permitieron de realizarse a través de mecanismos distintos o además de, el matrimonio y la maternidad. Surgieron modelos que validaban la soltería en ellas, la figura de la mujer empresaria y así. Hoy en día, la perspectiva de una mujer autónoma no parece extraña, e incluso esperamos que ellas se realicen académica o profesionalmente como cualquier hombre lo haría.

Casi 20 años más tarde, los hombres siguieron el ejemplo de ellas, replanteándose formas distintas para su masculinidad. Empezó a manejarse un modelo de Soltería Saludable, y maneras de relacionarse distintas a la habitual competencia y el poder que en la prehistoria caracterizaron al que debía ser el "sexo fuerte". Progresivamente, nuestra sociedad ha aceptado que los hombres no estén obligados a ser inquebrantables o insensibles, y se acepta su fragilidad y el derecho que tienen a derrumbarse y solicitar apoyo.

miércoles, 8 de agosto de 2018

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El dilema de Susanita

Susanita era muy feliz siendo la niña de los ojos de su papá, y lo mismo, tampoco había capricho que su mamá le negara. Era una niña tan feliz.

Susanita siempre supo que papá y mamá estubieron, estaban y estarían ahí para resolver sus problemas, para ayudarle con el peso de sus emociones y para brindarle toda la atención que ella necesitara.

Porque Susanita creció en una familia muégano; ya sabes, de esas donde todos están más que involucradas e involucrados entre si, y nadie necesita atravesar sus penurias a solas o con la menor autonomía.

Pero sucedió que a Susanita le tocó crecer, y con este sino fatal, llegó también la posibilidad de volverse adulta y decir adiós al hogar que sus papás compartieron con ella. Oh, ansiedad¡!

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El dilema de Susanita

Susanita era muy feliz siendo la niña de los ojos de su papá, y lo mismo, tampoco había capricho que su mamá le negara. Era una niña tan feliz... Susanita siempre supo que papá y mamá estaban ahí para resolver sus problemas, para ayudarle con el peso de sus emociones y para brindarle toda la atención que ella necesitara.

Porque Susanita creció en una familia muégano; ya sabes, de esas donde todos están más que involucradas e involucrados entre si, y nadie necesita atravesar sus penurias a solas o con la menor autonomía.

Pero sucedió que a Susanita le tocó crecer, y con este sino fatal, llegó también la posibilidad de volverse adulta y decir adiós al hogar que sus papás compartieron con ella. Oh, ansiedad¡! ¿Alguna vez te ha sucedido el agobio de decir adiós a lo que daba estabilidad a tu vida cotidiana? Pues a ella, ciertamente le pasó.

Pero la otrora niña, era una Susanita muy inteligente. Para no verse obligada a madurar y consumar su propia Autonomía Emocional, se propuso sin darse cuenta, un plan brillante: construir su propia familia, igualita a la que tuvo con sus papás, y lo bastante centrada en ella misma, para que esta nueva familia suya de ella, le resolviera sus problemas, sostuviera el peso de sus propias emociones y le proporcionara 24 / 7 toda la atención que ella tanto necesitaba. Muy lista la Susanita, ¿no?

Paso 1: conseguir marido.