miércoles, 11 de febrero de 2015

Y tu, ¿crees en la magia?

Durante nuestra infancia, la magia nos fascinaba por la mera naturaleza de ser niños; con el paso del tiempo, y conforme nos volvemos mayores, el niño interior que aún reside en nosotros, todavía abre ojos grandes como platos ante cualquier cosa que parezca desafiar las reglas de lo comprensible.

Sin embargo, no cualquir adulto respondería afirmativamente a la pregunta de ¿crees en la magia?

Y yo te apuesto a que si. Porque la magia y el pensamiento mágico, son una de las maneras mediante las que lidiamos con la incertidumbre y recreamos la sensación, aunque sea débilmente, de estar en control de las situaciones. Y he aquí una fórmula básica: en los momentos en que vivimos más asustados o en incertidumbre, más poderosos son nuestros pensamientos mágicos. 

¿Qué hay de malo en ello?

¿Y tu, crees en la magia?

Durante nuestra infancia, la magia nos fascinaba por la mera naturaleza de ser niños; con el paso del tiempo, y conforme nos volvemos mayores, el niño interior que aún reside en nosotros, todavía abre ojos grandes como platos ante cualquier cosa que parezca desafiar las reglas de lo comprensible. Sin embargo, no cualquir adulto respondería afirmativamente a la pregunta de ¿y tu, crees en la magia?

Y yo te apuesto a que si. Porque la magia y el pensamiento mágico, son una de las maneras mediante las que lidiamos con la incertidumbre y recreamos la sensación, aunque sea débilmente, de estar en control de las situaciones. Y he aquí una fórmula básica: en los momentos en que vivimos más asustados o en incertidumbre, más poderosos son nuestros pensamientos mágicos. 

¿Qué hay de malo en ello?


martes, 3 de febrero de 2015

Solemnidad

febrero 03, 2015 Hernan Paniagua
Cuando veas a alguien intoxicado con su propia solemnidad, se gentil y quédate cerca para observar. Espérate a que caiga por su propio peso... y entonces tiéndele una mano y ayúdale a reír. Reír mucho.

Algunas carcajadas le vendrían bastante bien, hasta que le duelan las costillas y los cachetes se le entuman.

Nada vale tanto la pena como para tomarlo tan en serio, nada es para siempre y no vamos a salir vivos de esta vida. Aunque no lo creas, esto también pasará.

...aunque sea lo peor que jamás te haya pasado.

...aunque sea lo mejor que jamás te haya pasado.

Esto también pasará.

martes, 27 de enero de 2015

Los años que se pasan volando

¿Cuándo fue la ultima vez que sentiste que el tiempo se te iba volando?, probablemente en más de una ocasión, se te ha escapado una amarga queja de cómo el último año se nos fue en un suspiro. Y si!

Lo malo es que así como en un santiamén se nos va un año, y el otro o el que le sigue, lo mismo poquito a poco se nos va la vida, como en abonos chiquitos.

La explicación de este fenómeno, que no deja de ser completamente subjetivo, la puede dar el viejo Albert Einstein, quien con la mano en la cintura, nos afirma que el tiempo es relativo. Y efectivamente, el tiempo no transcurre igual para unos, que para otros.

Pero desde otra trinchera, el tiempo… nuestro tiempo este al que llamamos “vida”, transcurre hoy padeciendo una arriesgada crisis de significados.

Los años que se pasan volando

enero 27, 2015 Hernan Paniagua
¿Cuándo fue la ultima vez que sentiste que el tiempo se te iba volando?, probablemente en más de una ocasión, se te ha escapado una amarga queja de cómo el último año se nos fue en un suspiro. Y si! Lo malo es que así como en un santiamén se nos va un año, y el otro o el que le sigue, lo mismo poquito a poco se nos va la vida, como en abonos chiquitos.

La explicación de este fenómeno, que no deja de ser completamente subjetivo, la puede dar el viejo Albert Einstein, quien con la mano en la cintura, nos afirma que el tiempo es relativo. Y efectivamente, el tiempo no transcurre igual para unos, que para otros.

Pero desde otra trinchera, el tiempo... nuestro tiempo este al que llamamos "vida", transcurre hoy padeciendo una arriesgada crisis de significados. Esa sería la explicación que un filósofo existencialista te podría dar. A diferencia de la antigüedad, en nuestra época, los días que vivimos son todos exactamente iguales, a lo mucho distinguimos días laborales de los que son feriados.


miércoles, 10 de diciembre de 2014

Las emociones ...qué susto!!

diciembre 10, 2014 Hernan Paniagua
Pocas cosas forman tanta parte de la vida y nos inspiran simultáneamente tanto miedo como las emociones. La otra vez escuché a un científico afirmar que ojalá el conocimiento médico nos alcance un día para diseñar unas píldoras con las que pudiéramos regular nuestras emociones. Así solemos verlas: como una amenaza.

Por eso no es raro que muchos dediquemos una gran energía a censurar lo que sentimos, a despersonalizar nuestras emociones o a evadir el efecto que nuestras experiencias causan al interior de nosotros. ¿En que medida se puede hacer esto?, ¿de veras podemos hacer a un lado las emociones? 

Antes de responder, imagina cómo sería el ser humano que finalmente lo lograra. Sin emociones, esa persona permanecería impávida ante cualquier eventualidad, nada le espantaría, entristecería o perturbaría. Sin alegría, sin curiosidad. Hay estados emocionales que no ubicamos como tales, pero efectivamente lo son, como la confianza, el sentido de pertenencia o los celos, y ni que decir del amor, el cariño o la simpatía. 


jueves, 13 de noviembre de 2014

Lo bueno & Lo malo

Tenemos demasiada prisa en determinar que es bueno y que es malo, y frecuentemente la vida nos demuestra que lo bueno no lo era tanto, y lo malo no era tan malo.

Ojalá tuviéramos el hábito de darle chance a las circunstancias, de prestar atención y dejar que la vida nos sorprenda. Pero ordinariamente, tachamos de malo aquello que no cubre nuestras expectativas, y aplaudimos cuando la vida es condescendiente con nosotros.

Lo que se ajusta a nuestra obsesión por controlar es bueno, pero lo que se nos escapa es perturbador, atemorizante, condenable y susceptible de ser nulificado, si podemos. Sino, solo lo sufrimos, alimentando nuestra imaginación con escenarios catastróficos y las mil posibilidades de finales desastrosos.

¿Como sabes que esto que te sucede es malo?, ¿sabes ya cómo termina la historia?, ¿por qué no puedes esperarte al desenlace?

No corras, porque si lo haces la vida no te va alcanzar

O al menos, esto es lo que me repito todas las noches, y me adentro después en los terruños de Morfeo.

Buenas noches, buenas gentes!!