Para la psicología cotidiana, entrar en flujo es una condición más que deseable, porque tu mente se libera de emociones tóxicas que de otra manera no podrías hacer a un lado... ya sabes: algo como un enojo desbordado, una profunda tristeza, alguna incertidumbre hacia lo que está por venir, o etcétera.
Hay quienes entran en flujo platicando sabroso con alguien, y las horas se les van en un santiamén, otros cuidan de sus bonsais o pintan con acuarelas. Puedes alcanzar el estado de flujo leyendo algo interesante, entrenando en el gym, coloreando mandalas, bailando, jugando videojuegos, tocando música, conociendo lugares nuevos.
La cosa es hacer una actividad que haga match con tus intereses y que te rete, pero que su nivel de dificultad esté del calibre de tus habilidades y a la vez que te importe más hacerlo, que lo que obtienes con ello.




