miércoles, 6 de noviembre de 2019

La masculinidad tóxica

Levanta la mano si de chiquito te dijeron: “nada más me entero que dejaste que te pegaran en la escuela, y te voy a pegar yo llegando a la casa”. Puede que incluso le agregaran: “para que te vayas haciendo hombrecito”.

Enseñarle a los niños a hacerse hombres es un tema bien complicado, porque en el proceso suele generarse tal colección de cicatrices, que a veces ni una vida completa alcanza para sanarlas.

Por… no mencionar que muchos chavitos terminan identificándose con sus bienintencionados agresores, para transformarse ellos mismos en nuevos agresores cuando encuentran la oportunidad.

Y ¿si notaste la incongruencia principal? o sea, ¿si naciste hombre, porque se habría de pretender enseñarte a ser, lo que de cualquier manera ya naciste siendo? Ok, viene al caso entonces, dejar de hablar del sexo del niño y pasar a la noción de género, que en este caso es “masculino”… y con este tipo de prácticas, “masculinidad” adquiere además la acepción de “tóxica”.

martes, 5 de noviembre de 2019

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La felicidad eudaimónica

La felicidad es una sola moneda con dos caras que le dan equilibrio; en la práctica, ninguna de esas caras es más importante que la otra, y ambas son necesarias para consolidar el bienestar emocional.

Una cara es el hedonismo, o lo que es lo mismo, la conciencia presente de que hoy tienes ya, en este momento, todo lo necesario para ser feliz.

Al hedonismo no le preocupa invitarte a hacer lo que amas, sino a que ames lo que haces.

La otra cara de la moneda es la eudaimonía, o bien, tu compromiso contigo de alcanzar tu máximo potencial. Esta premisa que la Psicología Positiva tomó de la Filosofía Estoica, se basa en que a toda persona le produce bienestar percibir su propio desarrollo.

La felicidad eudaimónica

La felicidad es una sola moneda con dos caras que le dan equilibrio; en la práctica, ninguna de esas caras es más importante que la otra, y ambas son necesarias para consolidar el bienestar emocional.

Una cara es el hedonismo, o lo que es lo mismo, la conciencia presente de que hoy tienes ya, en este momento, todo lo necesario para ser feliz.

Al hedonismo no le preocupa invitarte a hacer lo que amas, sino a que ames lo que haces.

La otra cara de la moneda es la eudaimonía, o bien, tu compromiso contigo de alcanzar tu máximo potencial. Esta premisa que la Psicología Positiva tomó de la Filosofía Estoica, se basa en que a toda persona le produce bienestar percibir su propio desarrollo.

A la eudaimonía si le interesa invitarte a hacer lo que más amas, asumiéndote responsable de colocar tu desempeño donde encuentre mejores desafíos.

domingo, 27 de octubre de 2019

¿Quién te infunde miedo?

Incitar al miedo es muy sencillo. Tenemos, de hecho, un órgano especializado en generar el miedo y alimentarlo en el centro de nuestro Sistema Límbico: la amígdala.

Cuando el miedo es desproporcionado, nuestra capacidad para sentir empatía se reduce, se nos dificulta tomar decisiones de manera estratégica, nos volvemos evidentemente mas defensivas o defensivos, y somos, en la mayoría de los casos, infinitamente más manipulables.

Entramos en la modalidad “ataque / huida / bloqueo”.

En este instante, con un poco de mala suerte, habrá alguien por ahí a quien le gustaría que sintieras miedo, mucho miedo para obtener de ti lo que de otra manera no tendrías la disposición de dar.

¿Quién?, pregúntate quien te ha hecho sentir directa o indirectamente alguna amenaza.

miércoles, 9 de octubre de 2019

Las tareas inconclusas

“Una noche de invierno un viajero” es título de un libro que Italo Calvino publicó en 1979, donde narra una docena de historias con apasionantes comienzos, pero ninguna de ellas llega a su fin.

En la primera historia, el protagonista queda atrapado con un libro interesantísimo que, llegado a cierta página, repite regresándose al principio una y otra vez, por un error en su encuadernación.

De este modo, Calvino se divierte a expensas del lector, proponiéndole manjares narrativos que al final, el muy incauto, no alcanzará a degustar plenamente.

Mediante esta colección en íncipits al estilo de “era una noche oscura y tormentosa…”, Italo Calvino nos hace experimentar el llamado “Efecto Zeigarnik”, un fenómeno descrito por la psicóloga Bluma Zeigarnik, quien cuando estaba en un restaurante, probablemente en una muy agradable tarde de verano, observó cómo a los meseros les resultaba sencillo recordar las órdenes de cada mesa que atendían, pero cuando los comensales les

Las tareas inconclusas

"Una noche de invierno un viajero" es título de un libro que Italo Calvino publicó en 1979, donde narra una docena de historias con apasionantes comienzos, pero ninguna de ellas llega a su fin.

En la primera historia, el protagonista queda atrapado con un libro interesantísimo que, llegado a cierta página, repite regresándose al principio una y otra vez, por un error en su encuadernación. De este modo, Calvino se divierte a expensas del lector, proponiéndole manjares narrativos que al final, el muy incauto, no alcanzará a degustar plenamente.

Mediante esta colección en íncipits al estilo de "era una noche oscura y tormentosa...", Italo Calvino nos hace experimentar el llamado "Efecto Zeigarnik", un fenómeno descrito por la psicóloga Bluma Zeigarnik, quien cuando estaba en un restaurante, probablemente en una muy agradable tarde de verano, observó cómo a los meseros les resultaba sencillo recordar las órdenes de cada mesa que atendían, pero cuando los comensales les

domingo, 6 de octubre de 2019

Enfermedad & Discriminación

La voz de Susan Sontag aun es acertada: tenemos una opinión muy primitiva y generalizada acerca de la enfermedad… ¿qué significa estar enfermo?

Cuando alguien nos dice que tiene gripa, lo que solemos contestar es: “¡ya ves!, por no usar chamarra”, o bien “ándale, pero no tomas vitamina C”, o qué tal “pero ahí vas, y te las tomas frías”.

Total, que si alguien se agripa, es por culpa propia, pues algo malo o inadecuado, habrá hecho.

Cuando sabemos que a alguien le dio cáncer, lo que pensamos es que la persona “ha de ser muy corajuda”, o que “eso pasa por guardarse los rencores”; pero no se nos ocurre que la enfermedad forma parte de la vida, y que enfermarse, es algo que sucede porque existimos bajo la exposición a bacterias, virus, tóxicos, radicales libres, priones y accidentes.