viernes, 27 de mayo de 2016

Personas Fuertes, Personas Duras

Tratando de enseñarle a los humanos la cualidad de ser resistentes, los dioses antiguos pidieron que los Robles del bosque, le enseñaran su dureza a la mitad de la humanidad. Pero Gaia era sabia, y a diferencia de los antiguos, ella encomendó esta tarea a los Juncos en el río, para que enseñaran a ser resistentes a la otra mitad.

Es por eso que en la vida, vas a encontrarte dos tipos de personas: la Gente del Roble y las Personas de Junco.

Los hombres y mujeres del Roble aguantan los vientos fuertes sin doblarse ni resquebrajarse; en tanto que las Personas de Junco se doblan hacia la tierra al soplo de la más ligera brisa, y cuando el viento amaina se yerguen nuevamente.


martes, 10 de mayo de 2016

Hashtags: #niunamenos, #vivaslasqueremos

Mexicano, juro de veras que no te entiendo. Puedo insultarte de mil maneras, pero si menciono a tu madrecita, me arrancas la cabeza de una mordida. Pueden pasar cien años, pero nunca serás tan viejo para no echar de menos a tu jefecita... que seguramente tienes viviendo a tres metros porque construiste tu casa en el mismo terreno donde está la suya.

Ella es la figura mas importante de tu vida, por encima de tu esposa o de ti mismo, te horroriza la posibilidad de que un día te falte y por eso, no es accidental que digan por ahí que los mexicanos nos cargamos un complejo de Edipo del tamaño de nuestro amor por el fútbol.

Déjame decirte algo que quizá te sorprenda: tu madrecita, antes de madrecita santa o madrecita chula, es mujer. Una mujer del género femenino y todo lo que conlleva. Y una cosa más, todavía, increíblemente más perturbadora: allá afuera alguien esta matando mujeres.


...y no me refiero a atropellarlas por accidente, o a agandallarlas con tal de robarles la bolsa, sino matarlas de veras. Matarlas porque son mujeres, y a muchas. De veras, muchas. Las andan matando porque las reconocen como mujeres, las identifican y solo porque se dan el falso derecho de hacerlo, las matan. ¿Te das cuenta del horror que hay en ello?

miércoles, 13 de abril de 2016

Juegos de pareja

Si, para mi las relaciones de pareja son un juego. Tan serio y tan estructurado como solo un juego podría serlo: hay dos participantes, hay muchas reglas, y hay un objetivo que cuando lo alcanzas, se gana.

Algunas relaciones son juegos de ganar – ganar, y otras son de suma cero.

En las primeras, todos los participantes ganan de manera equitativa; pero en las segundas, la misma proporción en la que uno de los jugadores gana, es la misma proporción en la que el otro participante pierde.

Hay quienes juegan a ganar, pese a quien le pese o incluso pese a la relación misma; y hay también los que juegan a perder, porque tenían tantas ganas de jugar, que sacrificarían lo que fuera por mantenerse jugando.

Juegos de pareja

abril 13, 2016 Hernan Paniagua
Si, para mi las relaciones de pareja son un juego. Tan serio y tan estructurado como solo un juego podría serlo: hay dos participantes, hay muchas reglas, y hay un objetivo que cuando lo alcanzas, se gana.

Algunas relaciones son juegos de ganar - ganar, y otras son de suma cero. En las primeras, todos los participantes ganan de manera equitativa; pero en las segundas, la misma proporción en la que uno de los jugadores gana, es la misma proporción en la que el otro participante pierde.

Hay quienes juegan a ganar, pese a quien le pese o incluso pese a la relación misma; y hay también los que juegan a perder, porque tenían tantas ganas de jugar, que sacrificarían lo que fuera por mantenerse jugando.

A veces las reglas están hechas para que nadie gane, y es una necedad seguir jugando. Piensas que no'mas no ganas por tu propia torpeza, no se te ocurre voltear a cuestionar a las reglas; pero a veces tienes la lucidez de tocar la bas' y proponer cambiar esas reglas: y negocias, aclaras tus espectativas, escuchas y entonces ambos retoman el juego con nuevas reglas.


viernes, 8 de abril de 2016

De individuos a personas

abril 08, 2016 Hernan Paniagua
Cuando yo nací, lo primero que fui fue individuo. Básicamente dedicaba mi vida a alimentarme material y simbólicamente.

Posteriormente descubrí con sorpresa que además de alimentarme de cuanto me rodeaba, también podía aportar al mundo y a los demás. Fue entonces cuando empecé a ser persona.

Desde la antropología filosófica, alguien que dedica su vida solamente a alimentarse se despersonaliza, quedando en la calidad existencial de mero individuo; pero cuando das es cuando eres persona y reafirmas tu personalidad.

¿Que tan persona vamos siendo?, en esta época donde miramos al prójimo con distancia y desconfianza, solamente jalamos para nuestro molino... nos limitamos a ser individuos, sin darnos chance de desarrollar nuestras personas.

miércoles, 6 de abril de 2016

Mitos de la alimentación

I.

En los tiempos actuales, la alimentación ha cobrado una creciente relevancia que no parece tener intenciones de menguar, de modo que las ciencias de la nutrición han expandido sus fronteras, hasta conectarse a otras disciplinas del conocimiento con las que antes no se vinculaban tan directamente, como la química, la antropología, la medicina o la psicología.

Hoy en día, en nuestras sociedades de occidente, sabemos que la manera en que nutrimos nuestros organismos tiene una estrecha relación con nuestra salud física y emocional, y que nuestra salud física y emocional repercute en cómo nos alimentamos.

Ya hemos comprendido que no podemos exagerar nuestro consumo de carnes rojas o nos arriesgaremos a ciertos tipos de cáncer, diabetes y trastornos cardiovasculares; y simultáneamente, sabemos que enfatizar una alimentación con omega 3 proveniente de pescados como el atún o el salmón, puede ayudarnos a prevenir la depresión, lo mismo que las vitaminas B1 y B3 C o el ácido fólico.

La idea de una alimentación “correcta"

abril 06, 2016 Hernan Paniagua
I.

En los tiempos actuales, la alimentación ha cobrado una creciente relevancia que no parece tener intenciones de menguar, de modo que las ciencias de la nutrición han expandido sus fronteras hasta conectar con otras disciplinas del conocimiento con las que antes ni se vinculaban tan directamente, como la química, la antropología, la medicina o la psicología, por dar solo unos ejemplos.

Hoy en día, en nuestras sociedades occidentales, sabemos que la manera en que nutrimos nuestros organismos tiene una estrecha relación con nuestra salud física y emocional, y que nuestra salud física y emocional repercute en cómo nos alimentamos. Hemos comprendido que no podemos exagerar nuestro consumo de carnes rojas o nos arriesgaremos a ciertos tipos de cáncer, diabetes y trastornos cardiovasculares; pero de igual modo sabemos que enfatizar una alimentación con omega 3 proveniente de pescados como el atún o el salmón, puede ayudarnos a prevenir la depresión, lo mismo que las vitaminas B1 y B3 C o el ácido fólico.