La masculinidad tóxica

Levanta la mano si de chiquito te dijeron: "nada más me entero que dejaste que te pegaran en la escuela, y te voy a pegar yo llegando a la casa". Puede que incluso le agregaran: "para que te vayas haciendo hombrecito".

Enseñarle a los niños a hacerse hombres es un tema bien complicado, porque en el proceso suele generarse tal colección de cicatrices, que a veces ni una vida completa alcanza para sanarlas. Por... no mencionar que muchos chavitos terminan identificándose con sus bienintencionados agresores, para transformarse ellos mismos en nuevos agresores cuando encuentran la oportunidad.

Y ¿si notaste la incongruencia principal? o sea, ¿si naciste hombre, porque se habría de pretender enseñarte a ser, lo que de cualquier manera ya naciste siendo? Ok, viene al caso entonces, dejar de hablar del sexo del niño y pasar a la noción de género, que en este caso es "masculino"... y con este tipo de prácticas, "masculinidad" adquiere además la acepción de "tóxica".


La masculinidad ¿privilegiada?

Hay en la actualidad una gran preocupación por el devenir de la #masculinidad, y derivado de los distintos debates que están surgiendo en varios ámbitos, surgen a su vez, distintas posturas que abordan esto, que para algunos es una problemática y para otros es meramente una circunstancia.

Puede llamársele: "la crisis de la masculinidad" ...si te interesa incluir esta reflexión en la nota roja de algún periódico sensacionalista.

Hay particularmente dos debates que están sonando muy fuerte allá afuera: uno es el profesional o académico, de personas dedicadas al estudio sociológico, antropológico y psicológico, y que definen esta situación como un momento de transición donde los hombres estamos dándonos permiso de experimentar formas distintas de masculinidad que no necesariamente involucran juegos de poder donde te reafirmas al someter a otras y otros, pero a costa de una permanente represión emocional.


Nuestra postura frente al cambio

Cuéntame una cosa, ¿tu crees que la gente puede cambiar? Esta discusión es mucho más vieja que tu y que yo, y que ella o el, todos juntos, porque a lo largo de la historia la filosofía ha tratado de dar una respuesta conclusiva al problema, pero nada más no logramos ponernos de acuerdo.

A los cerebritos que han tratado de contestarla, podemos separarlos en dos equipos: el #TeamParménides y el #TeamHeráclito.

El filósofo Parménides decía que todo en el vasto universo permanece y que cualquier cambio que creamos ver, es sólo aparente. Por supuesto que el afirmaba de paso, que la gente no cambia y que solo nos adaptamos superficialmente a las exigencias de cada situación. Ya sabes, "no hay nada nuevo bajo el sol".